"...mientras la imaginación da cuerpo a formas desconocidas, la pluma del poeta las convierte en figuras, y a la etérea nada le otorga una residencia y un nombre." W. Shakespeare, El sueño de una noche de verano, V, i, 14-17

miércoles, 30 de diciembre de 2015

Llaves

LLAVES
Llaves que te acompañaron aquel septiembre.

Llaves frágiles que agitabas inquieta, mientras expresabas 
alegría...,
nunca lo sabré.

Dulces llaves que acompañan tus melodías favoritas,
tus caminares de pasos de bailarina.

Llaves confidentes que me hacen entender
lo que no pueden expresar tus labios. 

Llaves inocentes que te conectan con los demás,
que me conectan contigo.

Llaves maestras que se adentran en oxidadas cerraduras
y que sanan al abrir esos mismos resortes protegidos.

Gracias.


sábado, 26 de diciembre de 2015

"Necesita esforzarse más"

Hace no mucho comentábamos alrededor de una mesa acerca de si un suspenso puede ser o no motivador, en el sentido de que despierte, espabile, ponga las pilas a ese alumno que puede aprobar sin problemas pero que por no haber estudiado o vaya usted a saber por qué, no logra el aprobado (o el sobresaliente).

Reconozco que no han sido una ni dos veces las que he hecho eso con algún alumno que "necesitaba espabilarse", y sí, confieso que en la mayoría de las ocasiones ha funcionado, el alumno se ha puesto las pilas y se ha "esforzado" por esa nota que deseaba.

Recuerdo como alumno una vez (no sé si la única) en la que me hicieron eso: suspenso en una asignatura con observación del profesor "necesita esforzarse más", acompañado de las palabras mágicas "ponte las pilas que puedes sacar mucho más". Pues eso fue lo que hice, claro, recuperé la evaluación y aprobé las siguientes. Ahora, si me preguntáis si aprendí algo en esa asignatura... sinceramente, no tengo recuerdo de ello.

Cuando utilizamos las notas como herramienta de control, como muestra de autoridad, lo que le estamos transmitiendo al alumnado es un "tú verás lo que haces, pero para aprobar o para el sobresaliente tienes que hacer esto, esto y esto", desde una posición inmóvil, fija, predefinida. Es el alumnado el que tiene que cambiar y adaptarse a lo que propongo. Soy yo el que ejerzo el poder en el aula y marco los mínimos para conseguir tal o cual calificación, y el que quiera aprobar ya sabe lo que tiene que hacer. Además, este sistema seguro que es super efectivo: los alumnos se matan a coger apuntes, no tienen tiempo ni de murmurar en clase, hacen los ejercicios correspondiente, estudian, se esfuerzan, hacen el examen y seguramente aprueban. Seguimos, por tanto, perpetuando los modelos clásicos de enseñanza.

La alternativa, claro, sencilla no es. Atender a la diversidad del alumnado, adaptarse a sus inquietudes, flexibilizando los objetivos y contenidos de las "rígidas" asignaturas, renegar del libro de texto, de la programación hecha y rehecha de cursos anteriores... Atreverse a perder el control de la clase, a olvidarse de las pruebas externas, a convivir con la incertidumbre de si estoy haciendo lo que se supone que tengo que hacer,... ¿Y cuándo preparo todo esto? ¿Y qué pasa con el libro, si tengo que terminarlo? ¿Y cómo evalúo?

Todos los que nos dedicamos a esta profesión hemos tenido ambas experiencias. Seguramente la mayoría seguimos la metodología clásica, y de vez en cuando hacemos algún "proyecto" o actividad "diferente". ¿En cuál han aprendido más? ¿En cuál han disfrutado más? ¿En cuál han cooperado más? ¿En cuál estaban más motivados y han participado más? ¿En cuál he disfrutado yo más? La respuesta, creo, la tenemos clara, porque la hemos vivido en primera persona.

Sin prisas, sin agobios, pero vayamos incorporando a nuestra práctica docente actividades que conecten con las inquietudes y deseos de nuestro alumnado. Nuestra labor no es sólo que aprueben, ni tan si quiera que sólo aprendan, sino que desarrollen el gusto y el placer de seguir aprendiendo.

viernes, 24 de julio de 2015

Resumen del Curso de verano de la UPV: La competencia digital en el marco de una educación abierta

Interesantes 3 días en el Palacio Miramar de Donostia aprendiendo sobre el desarrollo de la competencia digital en el mundo educativo, a través del Curso de verano de la UPV: "La competencia digital en el marco de una educación abierta", dirigido por Josi Sierra y Mikel Agirregabiria, y del que compartimos su programa, blog e hilo de Twitter #H8Ikanos, así como los vídeos emitidos en streaming y editados por el propio Josi Sierra.

Comenzamos con una primera jornada para asentar las bases teóricas del Marco Europeo de Competencia Digital, desarrolladas mediante el proyecto DIGCOMP, el cual ha identificado sus componentes y descriptores.

En Euskadi, este proyecto ha tomado forma bajo el nombre de IKANOS, en el que desde su web se explicitan sus objetivos: "Desarrollada por el Gobierno Vasco en el marco de despliegue de la Agenda Digital de Euskadi 2015, el objetivo principal de IKANOS es promover la difusión e impulsar la adopción en Euskadi del Marco Europeo de Competencias Digitales, nuevas formas de aprendizaje y sistemas de certificación." Ana Vitorica, directora del programa Ikanos, fue la encargada de explicarnos este ilusionante y ambicioso proyecto.

Posteriormente, con Anusca Ferrari, investigadora freelance sobre competencia digital, hemos analizado sus 21 subcompetencias y realizado un perfil del profesorado digitalmente competente: Informado, conectado, productivo (creativo), ético y que reflexiona.


Para cerrar la jornada, Xabier Garagorri, Profesor de la facultad de Filosofía y Ciencias de la Educación de la Universidad del País Vasco, y asesor del Departamento de Educación del GV, ha situado la competencia digital dentro del marco de Heziberri 2020. Como dato importante, las competencias comunicativa y digital se engloban en una sola, y actúan como transversales a todas las demás. Aunque sólo sea una propuesta teórica, marca una clara vía de avance en lo que respecta a la inclusión de lo digital en el proceso educativo.

Competencias básicas según el modelo Heziberri 2020

La segunda jornada, sin duda la más enriquecedora de las tres, fue un taller monográfico sobre los PLE, dinamizado por el gran David Álvarez, y que por fin tuve la suerte de saludar en persona.
Apoyado en la siguiente presentación, no sólo pudimos enmarcar, elaborar y compartir nuestros PLEs, sino que también realizamos una tentativa (en nuestro caso, fallida) de elaborar un OLE de un ciclo de docentes.


El marco teórico que sustenta el aprendizaje mediante PLEs, se basa sobre todo en la importancia de la competencia de aprender a aprender. En un mundo tan líquido, tan cambiante, los contenidos que se enseñan (y con suerte se aprenden) en la escuela no son los únicos necesarios para adaptarse a la sociedad del S. XXI, incluso para cambiarla. En palabras de Alvin Toffler: Los iletrados del siglo XXI no serán aquellos que no sepan leer, sino aquellos que no sepan aprender, desaprender y reaprender".  Al hilo de esta frase, recomiendo el siguiente artículo de Alex Pombo, profesor de Primaria en mi centro.

Una segunda idea alrededor del PLE es el enfoque de aprendizaje en red, conectado que plantea. El PLE no es una caja de herramientas con las que aprendo, sino que sobre todo, es la red de personas de/con las que aprendo, mis conexiones, el PLN (red personal de aprendizaje). Stephen Downes afirmó que "El conocimiento es un estado de la red, el aprendizaje es la creación de una red." ¡Qué importante sería aprovechar las redes existentes en nuestros propios claustros para crear proyectos de aprendizaje, para aprender unos de otros! Tarea pendiente la que tenemos.

Tras un momento para crear y compartir nuestros PLEs, entramos de lleno en el último bloque del taller, la creación del PLE de una organización. En este momento, David enfatizó la educación informal, los grupos informales, como espacios de mayor aprendizaje compartido. Más allá de los grupos de trabajo (ciclos, equipos, departamentos,...), las grandes conexiones, y por tanto aprendizajes, se dan a través de las "comunidades de práctica", reuniones informales de personas interesadas en un tema en el que ponen en común experiencias, reflexiones, ideas, sueños, éxitos, fracasos... Un ejemplo claro de estas comunidades de práctica, es el #EduCaféBilbao, espacio para la reunión de personas interesadas en los vaivenes de la educación.

Aunque es cierto que estas comunidades informales de práctica generan gran número de conexiones y aprendizajes, el reto es convertir los espacios formales en verdaderos espacios de creación de aprendizajes. Romper el corsé que nos convierte en espacio de gestión más que espacio de comunicación y aprendizaje. No es que las comunidades informales creen más aprendizaje, es que tenemos desaprovechado un gran potencial en cada ciclo, en cada departamento de trabajo.

En la jornada del miércoles comenzamos hablando de la Open Education o Educación abierta mediante una interesante charla impartida por Carlos Castaño, profesor de la E.U, de Magisterio de Leioa UPV. Como aspectos destacables, dos. Por un lado la importancia del trabajo educativo en espacios y plataformas abiertas y compartidas, elaborando contenidos educativos "abiertos", tal y como promueve este movimiento: "El conocimiento es abierto si cualquiera es libre para acceder a él, usarlo, modificarlo y compartirlo bajo condiciones que, como mucho, preserven su autoría y su apertura." Por otro lado, se citaron unos cuantos modelos pedagógicos que pueden ser aplicables para la formación del profesorado en lo digital, aspecto que Carlos consideró como prioritario para hablar de inclusión de la tecnología en la educación: TPACK, Taxonomía de Bloom, SAMR, Rueda de la pedagogía 4.0... Personalmente, aún valorando positivamente cualquiera de estos modelos, considero que la clave para la formación del profesorado no está en ninguno de ellos. Para mí la clave de todo este embrollo no es más que la actitud y motivación del profesorado a salir de su zona de confort, y para ello no hay otra manera que acompañar al profesorado, incidir en la relación personal y educativa, estar presentes, dar seguridad, quitar miedos,... Sencillo y a la vez un enorme reto.

Continuamos la mañana con una interesante mesa de experiencias de los tres grandes entidades educativas de nuestra comunidad: Igone Azpiroz de la Escuela Pública, Alfonso Tejedor de Kristau Eskola y Josune Gereka de Ikastolen Elkartea. Como enlaces interesantes, destacamos el programa AuKEra de Kristau Eskola para la mejora tecnológica de los centros de la red, y el proyecto EKI de las Ikastolas para el desarrollo del Currículum vasco basado en las competencias educativas básicas y en la integración de la tecnología.

Por último, cerramos el día y el curso con una mesa redonda compuesta por Anusca Ferrari, David Álvarez, Alfonso Tejedor y Josune Gereka. Volvieron a salir temas recurrentes como tecnología-metodología, la evaluación final-sumativa-punitiva vs. la evaluación continua-autorregulada-compartida, la creación de espacios para compartir buenas prácticas educativas, la formación del profesorado,...

Para añadir al resumen, comparto tres recursos:
  1. Storify de la jornada
  2. Resumen visual a cargo de Garbiñe Larralde
  3. Vídeo con las valoraciones personales que algunos de los asistentes al curso


jueves, 16 de julio de 2015

Perdóname

Perdóname.

Perdóname por mandarte callar,
por no escucharte,
por no descubrirte
Alumno difuminado
detrás de libros y apuntes.

Perdóname por no ayudarte a desarrollar tus pasiones,
por despreciar tus inquietudes,
por convertir tu aburrimiento
en déficit de atención.

Perdóname por no acompañarte,
por atarme al libro de texto,
por evaluarte igual que a los demás,
por ser el único juez de tu aprendizaje.

Perdóname por gritarte,
por decir de ti que eres un vago,
que pierdes el tiempo en clase,
por no perderlo contigo.

Perdóname.

Desarrollando la competencia digital en la escuela

Comparto aquí la presentación para el taller de la Escuela de Verano de las Escuelas Pías de la provincia de Emaús.

Con algunos cambios respecto al presentado el curso pasado, en esta ocasión nos centramos en desglosar las distintas áreas de la competencia digital, y aprovechamos para autoevaluarnos sobre ella y valorar vías de avance. 

La competencia digital contempla como propia en el ámbito de la Resolución de problemas, la detección de estas vías de avance. Sin duda, la mejor manera para detectarlas, es la elaboración del llamado Entorno Personal de Aprendizaje (PLE), para plasmar de forma gráfica las herramientas que utilizo para mi aprendizaje, y en un segundo momento, detectar necesidades de aprendizaje.

Más que la elaboración del mapa en sí, lo realmente enriquecedor fue el momento en el que pusimos en común y compartimos los PLEs, y nos dimos cuenta de la red de aprendizaje que tenemos alrededor.

El PLE, como herramienta o excusa para la reflexión personal me parece excelente, pero tengo la sensación de que el gran potencial radica en las conexiones de aprendizaje que puede llegar a generar.

Tengo dudas en ese paso, en cómo convertir esa reflexión personal y el mapa que se crea, en algo compartido y generador de interacción y de aprendizaje.

Compartamos nuestros PLEs (no sólo el aspecto digital), aprendiendo unos de otros, profesorado, alumnado, familias... para poder elaborar una red de aprendizaje para todo el centro... creando lo que creo que tiene que ser la escuela, una COMUNIDAD DE APRENDIZAJE.

¡¡El curso que viene nos ponemos a ello!!


miércoles, 15 de julio de 2015

Back to basics

RELACIÓN EDUCATIVA

Con la mente aún en la formación a la que tuve la suerte de acudir, en la que Federico Malpica, investigador y asesor en las áreas de innovación y calidad de la práctica educativa de la consultoría EIM, nos habló sobre la base en la que tenemos que fundamentar cualquier acción o innovación educativa que realicemos en el centro (hablaré en otro post sobre ello); y junto con las propias reflexiones estratégicas previas que hemos venido realizando en el colegio, me reuní con Teresa Aranguren, socia de la consultoría Vesper Educación.

Durante alrededor de una hora estuvimos compartiendo ideas sobre los actuales problemas educativos, el hacía dónde va la educación, la creciente ola de innovación (mejor "innovismo"), dificultades para llevar adelante un proyecto educativo, planificación estratégica...

Fruto de esa conversación (en parte) se completó el siguiente artículo, que Teresa publicó en INED21. "Back to basics" lo tituló, haciendo referencia a la clave, sin duda, del éxito de cualquier intervención educativa: el vínculo que se crea entre alumnado y profesorado, es decir, la RELACIÓN EDUCATIVA.

Los verbos y los sustantivos

Comienzo este espacio de reflexión rescatando un artículo que publiqué a raíz del módulo sobre Google Apps que di para el curso de Responsables TIC de los centros de Kristau Eskola



Básicamente, trasladaba la sensación que he ido desarrollando a lo largo de estos últimos años sobre el aporte real que tienen los cursos de tales o cuáles herramientas TIC, sin caer en la cuenta de cuáles pueden ser las necesidades reales del profesorado que las acoge, y en el mejor de los casos, las adopta y utiliza.

Os dejo pues con el artículo:

¿PARA QUÉ?